Ir al contenido principal

Entradas

Destacados

EL DUELO

  Hay quienes nunca están solos. Saltan de un abrazo a otro, de una promesa nueva a un cuerpo distinto, como si la vida se tratara de esquivar silencios. Les ves siempre acompañados, radiantes, tan ocupados en “rehacerse” que casi convencen. Porque bajo esa prisa hay algo roto. No hacer el duelo no es fortaleza, es cobardía envuelta en encanto. Es miedo a verse sin testigos. Y ese miedo es una condena lenta: vivir eternamente rodeado, pero vacío. El que no transita su duelo no cierra nada, solo cambia de escenario. Su historia anterior sigue latiendo, disuelta entre palabras nuevas, repitiendo el mismo guion con distinto reparto. A veces se disfraza de amor, otras de estabilidad. Puede durar meses o años, pero el resultado es el mismo: una relación sostenida por la negación. El duelo es incómodo porque desnuda. Te obliga a mirar lo que perdiste y lo que fuiste, a reconocer en qué parte de ti también fallaste. Porque el duelo también exige honestidad. No todo lo hizo mal el ot...

Entradas más recientes

Imagen

39 AÑOS DESPUÉS

Imagen

LA MIRADA QUE PERMANECE

Imagen

VIVIR EN DIFERIDO

Imagen

SELECCIÓN & EXCESO

Imagen

BIOGRAFÍA ASTROLÓGICA

Imagen

REGISTRO COMPARTIDO

Imagen

LIBERTAD

Imagen

RECONOCER

Imagen

EL MARGEN PROPIO

Imagen

EL AÑO CAMBIA, EL PATRÓN NO

Imagen

ENTRE SOFISTAS Y FILÓSOFOS