BIOGRAFÍA ASTROLÓGICA
He tenido la suerte de recibir regalos hermosos: cuadros pintados para mí, cartas, una vida narrada desde el niño interior —con fotos, recuerdos y emociones—, palabras e imágenes que guardan tiempo y emoción. Gestos verdaderos, de esos que permanecen. Y aun así, hubo un regalo distinto: de un tipo distinto al de los demás, que no compite ni se mide, solo acompaña de otra manera. Hace años, alguien muy especial —astrónomo y astrólogo— me regaló un libro. No un libro sobre astrología, sino un libro hecho solo para mí, a partir de una vida: más de ochocientas páginas construidas alrededor de una idea sencilla y radical a la vez: que el universo no solo nos rodea, sino que nos habita. No era un manual ni un informe. Era un mapa. Un intento profundo de leer el cielo y la experiencia no para predecir, sino para recordar. Para tender puentes entre cuerpo, tiempo, vínculos, sombra, propósito, creatividad y conciencia. Una cosmología íntima aplicada a un solo ser. Libros así casi no...

















